Archivo de Autor | Sergio Gisbert

Una tarde en Esplugues

Cuando terminó el periplo en Lugo, Oscar Santiso, mi nuevo e hiperactivo amigo me dijo que me iba a conseguir un bolo por Barcelona. No tardo mucho, a los pocos días me pasa el teléfono de Xavi del restaurante L´avenç en Esplugues de Llobregat, en seguida nos ponemos de acuerdo y acordamos un día y hora.

Todo muy normal salvo que por exigencias horarias el concierto tenía que ser por la tarde. Al llegar allí nos encontramos con un local a pesar de su tamaño acogedor, una terraza enorme para estar a la fresca y un interior amplio. Esa tarde hay partido del mundial de futbol, nada menos que Brasil-Chile. En vez de empezar el concierto a las 19:30 decidimos esperar a las 20:00 para dar tiempo a que acabe el partido pero… acaban empatados a cero y hay prórroga… asi que decidimos empezar con el partido en marcha. El local es tan grande que en el fondo esta el concierto y unos metros más allá y sin volumen las televisiones siguen funcionando bajo la atenta mirada de los futboleros.

El concierto fue bien, de hecho era divertida la situación, a parte de que dada la hora tuve público infantil (nada menos que seis niñas sentadas en primera fila). El momento culminante de la interacción entre concierto y partido vino cuando me tocaba tocar i´m on fire y en ese momento iban a empezar los penaltis, ante los gritos que ello iba a suponer decido hacer una pausa para los que quieran fumar y para ver los goles of course.

Después todo siguió con buen pie y fue otra gran… tarde jeje. De hecho acabar a las diez es una experiencia placentera, el trabajo hecho y una estupenda cena en la terraza con los amigos barceloneses, genial.

Oscar que venía desde Lugo al final se quedo por motivos urgentes, una pena pero el 2 de agosto con Spirits nos sacaremos la espina. Muchísimas gracias a Xavi y a todos sus colegas y a todos los que vinisteis a pasar el rato. Gracias a todos.

Esplugues de llobregat-junio (2) IMG-20140724-WA0003

Continue Reading

Una noche en Sabadell

De vez en cuando me preguntan si me pongo nervioso antes de salir a tocar, y la respuesta siempre es la misma… por supuesto, claro que me pongo nervioso. Hay demasiadas cosas en juego antes de salir al escenario para saber con seguridad que todo va a salir bien, luces, sonido, estado de la voz, estado de la memoria, nerviosismo, actitud del público, cantidad de público, local en el que se toca, hora a la que se toca, cansancio, tiempo que hay que tocar (o que te dejan tocar), y sobre todo el nivel de exigencia del público, nivel de exigencia del promotor y todavía más importante el nivel de exigencia que uno se pone a si mismo. Todo ese compendio de cosas unidas hay que controlarlas y quitarles importancia para poder concentrarse y actuar de una manera natural, pero eso si, es necesario estar nervioso sino no valdría la pena, supondría que no te importa lo que haces y muchísimo peor, que no te importa el público.

Hay una cosa que puede elevar el nivel de nerviosismo y esa cosa es sin duda cuando tocas delante de gente conocida, delante de los tuyos. En esos casos el nivel de autoexigencia es mayor. Tenía pendiente hacer un concierto en Sabadell, lugar donde vive parte de mi familia y un montón de amigos y conocidos que no me habían visto actuar y querían verme. Teniendo en cuenta que estoy hablando de edades que comprenden entre niños y ya bastante adultos decidí que sería en un teatro.

Hace unos meses mi amigo Oscar, ilustre barbero me comento mientras estabamos en faena de tijereteo que me podía conseguir un concierto en el teatre Sant Vicenç de Sabadell. La idea me pareció buena y cuando días más tarde me llevo a ver el local me ilusione con la idea. Al preparar el repertorio esta vez tenía que tener en cuenta diferentes factores pero todo supeditado a una cosa, el silencio. Cuando tocas en un teatro el silencio en la escucha suele ser total lo que proporciona la oportunidad de cantar con más tranquilidad y sin esforzarse tanto en concentrarse. Es realmente placentero comparado con la pelea constante que son los conciertos en fiestas y según que locales.

La promoción a cargo de Josep fue perfecta (gracias) y quitando un pequeño problema con la disponibilidad de las entradas en preventa llegó el día del concierto.

Cuando sales al escenario en un teatro no ves mucho, una banqueta, una guitarra, un banjo, una mandolina y un micro. Detrás ocho o diez metros de escenario vació y delante oscuridad, oscuridad y tras los primeros aplausos al salir un silencio sepulcral que te hace pensar si realmente habrá alguien. Al sentarte ves o más bien vislumbras a los de la primera fila. Sonríes, coges aire y a capella empiezo a cantar “My beautiful reward”. El sonido es perfecto, tan perfecto que mejor no pensar en cometer demasiados fallos. Sin embargo se disfruta, el público aplaude entre canción y canción y guarda un silencio absoluto durante la interpretación. Disfrutas, sientes como cada palabra sale de tu boca y se proyecta por el teatro, el repertorio muy variado incluye temas propios y versiones de todo tipo, unas pensadas para unos y otras para otros. Al final sientes pena de acabar porque ha sido una noche mágica y emocionante, le he cantado al amor, a la amistad, al pasado y al futuro, a mi familia de Zaragoza y a mi familia de aquí, a gente que quiero y a desconocidos que me sonríen al acabar. Ha sido precioso, un placer, una noche inolvidable.

Tras el concierto salgo a saludar a todos esos amigos viejos y nuevos que me aguardan en la puerta. Quiero daros las gracias a todos, compañeros y amigos de trabajo y desventuras, amigos venidos de fuera, a los que no os conocía y sobre todo a mi familia por apoyarme y aplaudirme. Yo cantaba para todos vosotros, gracias a todos.

Sergio Gisbert - Banjo

Sergio Gisbert Sabadell 2

Continue Reading

La vuelta a Matisse

Valencia… nueve veces. Recuerdo una conversación no voy a decir con quien allá por el año 2005 en la que me decían que Valencia quitando el bacalao de música na de na. Unos meses después en octubre de 2006 fuímos a tocar allí y este año en 2014 hemos cumplido la novena, después de Zaragoza el lugar de España donde más veces han tocado los Spirits y eso que me decían que lo del rock allí poca cosa…jejeje.

Hace unos meses el comandante José Antonio y yo contactabamos y nos poníamos de acuerdo para tocar de nuevo en Matisse local que no visitabamos desde 2008. Saltandonos los tiempos y la crisis decidimos que el concierto se haría si o si. Teníamos ganas, teníamos muchas ganas y eso se noto desde el primer momento.

Llegamos a Valencia y nos perdimos justo al lado del local por mi cabezonería, prueba de sonido y una cena que no se la salta un wookie brindada por nuestros amigos de Valencia.. Después entramos al local y nos encontramos con los amigos que vienen a vernos cada vez que vamos por allí. Un gusto, el concierto lleno de energía y sudor se graba en la cámara del local para la posteridad (ver videos). Al acabar un rato de juerga en el mismo local y poco a poco nos vamos retirando, Olga y yo tenemos que coger carretera, los demás duermen cerca.

Una vez más dar las gracias a Jose Antonio y familia por la cogida y el trato. También a la gente de Matisse y a los foreros y demás amigos que os acercais a vernos. Gracias a todos y hasta la próxima!!!

Spirits Valencia 2

Spirits Valencia 1

Continue Reading

Una noche en el Jump

Hace muchos años, en una época muy lejana vi por primera vez el mar. Fue en los años setenta y no sabría decir a ciencia cierta que edad tenía. Lo que si se es que fue en Comarruga. Mis tíos estaban veraneando allí y mi padre nos llevo a pasar el día. Fuímos a Río León Safari y a la playa y como es normal en un niño el recuerdo quedó en mi mente para siempre.

Lo de ver animales encerrados ya no me gusto entonces pero el mar me impresiono mucho y sobre todo se quedo en mi mente el olor, ese olor a sal mezclado con ambiente de vacaciones que parecía impregnar cada cara que veía por allí, ese aire de tranquilidad y felicidad que la gente transpira cuando deja los problemas en casa. Incluso recuerdo una imagen nocturna de risas y brisa marina en alguna terraza de aquella noche, una imagen que tengo en mi mente desde niño.

Pues bien, hace un par de semanas fuímos allí a tocar. Al Bar Jump, ilustre título de la canción de Van Halen. El Bar muy cool, mucho mejor que en las fotos del Facebook. Llegamos, montamos y fuímos a pasear por la playa. Después una cena de picoteo con el mismo público y tras un rato de conversación agradable empieza el concierto. Todo bien, todo perfecto, sábado noche, buen ambiente y buena gente, sim embargo nos cortan media hora de bolo los chicos de azul por ruido (cuantas veces me tendra que pasar esto?…). Tras el concierto, saludos, risas y más buen rollo. Quedamos en vernos pronto y salimos a buscar la imagen de ese recuerdo de niño… demasiados años y demasiado cansados, nos rendimos pronto, quiza la próxima vez lo encuentre.

Quiero dar las gracias a los chicos del Jump por un trato exquísito y por apostar por una apuesta de buena música que hoy en día no es precisamente habitual. Gracias mil a todos y nos vemos pronto!!!

Sergio Gisbert Com-ruga 5Sergio Gisbert Com-ruga 6Sergio Gisbert Com-ruga 7

Continue Reading