4 días en Euskadi

2

A las seis y media de la mañana Sam, mi peludo amigo me despertó poniéndose a cinco centímetros de mi cara sin tocarme pero mirándome fijamente. Abrí sólo un ojo y allí estaba la silueta de su cabezota. Desvío la mirada al despertador y veo las seis y media… ufff, me incorporé con esfuerzo y sin hacer ruido salgo de la habitación.

Media hora más tarde y ya con las pilas puestas arrancó el coche camino al aeropuerto de Barcelona. Lo que en un día sin tráfico me llevaría 45 minutos se alarga hasta la hora y media de viaje entre atascos y circulación masiva. Llego por fin al parking y sobre las diez de la mañana vuelo hacia Bilbao. Hace cinco años que no he estado allí y la última vez fue traumática.

En el 2009, a la media hora de empezar el concierto de Bruce Springsteen en San Mames me desmayé. Siempre he tenido un problema con las multitudes, normalmente no es tan grave pero aquella noche, entre el calor, las largas horas de cola para entrar en el pit y la marea humana note un súbito mareo y aunque estaba apoyado en una valla todo eso conjuntado pudo conmigo y en cuestión de unos segundos perdí el conocimiento. Me despertaron en unos minutos y me llevaron a un hospital donde me tuvieron en observación hasta las siete de la mañana. El trato y el comportamiento de todo el mundo fue maravilloso. Cuando el avión aterrizo no pude evitar que todo eso me viniera a la cabeza.

En el aeropuerto me esperaban Pilar, Nahia y Adi, mis ángeles guiadores. Viajamos en coche a recoger la guitarra para esa noche y ya por fin entramos en Bilbao. El día pasó entre risas y anécdotas varias, comimos en un restaurante genial y tras una siesta reparadora en el hotel sobre las siete de la tarde fui al Cotton Club para la prueba de sonido. El local es precioso y con una acústica perfecta. A las ocho y media en punto empiezo el concierto. Concentro los temas en una hora y media aprovechando para tocar los que propicia el perfecto silencio del público. Tanto que tengo que esforzarme para no tener ni un fallo. Tras el concierto vamos a tomar algo en uno de los miles de bares que parece que hay en Bilbao y a celebrar el cumpleaños de Carlos. Después a una hora prudente voy a dormir. El primer día ha sido  intenso.

gisbert21-XL1

Una de las cosas que me gusta de viajar es estar en los hoteles, no se muy bien porque pero encuentro un placer especial en estar simplemente tirado en la cama viendo cualquier programa en la tv, programa al que estando en mi casa no habría hecho ni caso. Así, esa mañana no me levante hasta que sentí que todos y cada uno de los músculos de mi cuerpo estaban descansados. Una conversación larga y relajada por teléfono con Olga que esta vez y para mi desgracia no ha podido venir y una ducha en la que te fundes con el agua de tal manera que pareces diluirte.

Fui a dar un paseo buscando una tienda de vinilos pero al parecer cerró hace un par de años, la frustración fue mayor al llegar a la puerta de una librería de segunda mano y ver que también había cerrado, menos mal que a la tercera di con una tienda de comics en la que pude pasar un rato. Después vuelta a la cafetería del hotel donde había quedado con Pilar y con Jon A. Acha. Nos intercambiamos su novela “silla eléctrica” por mis CDs y pasamos un rato recordando anécdotas. Habíamos coincidido en París hace unos años. Nos despedimos hasta la noche y fuimos a comer. A las seis de la tarde prueba de sonido en la sala Rockstar.

Al llegar al local veo unas escaleras que ni la bajada a los infiernos. La sala esta muy bien, es amplia y cómoda. El escenario bien para una banda más pequeña, para nosotros siete es algo justo pero suficiente. Los Spirits llegan puntuales incluso habiendo pasado un control de la guardia civil (no se como les dejaron pasar…) la bajada de los instrumentos por las escaleras hace resoplar a más de uno. La prueba es rápida, el técnico eficiente y práctico. A las ocho se abren las puertas. En el camerino apuramos unas birras entre risas y sobre las nueve menos veinte abrimos fuego. El sonido es realmente bueno, el público esta entregado desde el primer momento y todo va saliendo a la perfección. Hoy tenemos hora de cierre así que no podemos pasar apenas de las dos horas. Al acabar todo el mundo esta satisfecho así que el camerino vuelve a ser una juerga pero sin pasarse que mañana toca Vitoria. Después de recoger cenamos en un bar dentro de la misma sala y al poco nos retiramos al hotel.

IMG_4766

Viajamos a Vitoria por la mañana, al marchar de Bilbao miro la ciudad y siento que ha valido la pena y que me llevo un buen recuerdo, lo suficiente para tapar los malos momentos de 2009. Hoy la prueba de sonido era pronto, a las cuatro y media así que comimos en el hotel al llegar y directamente fuimos a la sala Kubik. Los que fuimos andando llegamos en cinco minutos. La furgoneta paso una verdadera epopeya para llegar con un gps que marcaba las direcciones al revés (dicen las malas lenguas que alguno se mareo más en ese trayecto que en el viaje desde Zaragoza…). Hoy la sala es de lujo, esta prácticamente nueva, es grande y la acústica si bien tiene algo más de rebote es buena también. El escenario es amplio y el camerino grande y cómodo. La prueba vuelve a ser rápida y hoy tenemos tiempo de volver al hotel y echar la siesta. Sobre las ocho y media nos vamos a cenar cruzando calles y plazas de esta bonita ciudad y cenamos de lujo. Llegamos a la sala y con apenas retraso empezamos. Hoy tocamos con más rabia si cabe, el concierto es más largo y más intenso. Al terminar en el camerino estoy agotado de los tres días, pero feliz, tremendamente feliz. Se que hemos dado lo que hemos podido y esa sensación es genial. Hoy si que podemos ir a tomar algo con más tranquilidad y nos recomiendan un garito cerca. No hay mucha gente y la música es disco de los 70s y alguna pachanga, suficiente para estar moviendo el esqueleto entre risas por un rato antes de caer agotado en la cama.

La última mañana llegan las despedidas. La gente de “El Rincón” se aloja en el mismo hotel así que nos despedimos de unos y otros antes de salir para el aeropuerto, más despedidas y durante el viaje la anécdota de “El Búho” (todavía me entra la risa al acordarme…), más despedidas y la vuelta a casa con la ilusión de volver junto a quien más quieres.

Quiero agradecer a todo el mundo que vino, que estuvo, que nos apoyaron, que nos gritaron, que nos conocieron, que nos aplaudieron por haber estado ahí. Fueron cuatro días inolvidables, gracias a Hila por el viaje, gracias a Nahia por ser capaz de enchufarle energía a un trozo de mármol y gracias a Pilar por llevarme y llevarnos de la mano en todo momento.

Posdata: Gracias A Juan Carlos Rojo, Yolanda Clavero y a Rafa the Freek por los videos y fotos.

http://www.rafathefreek.com/blog/tour-2014/1735-sergio-gisbert-a-spirits-in-the-night-kubik-vitoria

https://www.youtube.com/user/juancarlosrojo/videos

gisbert09-XL1

Sergio Gisbert Vitoria 5

Sergio Gisbert Vitoria 3

Sergio Gisbert Vitoria 6

Sergio Gisbert Vitoria 2

Sergio Gisbert Vitoria 4

, ,