La carretera de los 9 puntos (Los Spirits en Galicia)

Cuando hace cuatro meses mi hiperactivo amigo Oscar me invito a tocar en su bar de Lugo una de las conclusiones fue que si podíamos evitar viajar y tocar el mismo día sería mejor. Así que aprovechando las vacaciones estivales esta vez iríamos a tierras galegas el día anterior.

El evento estaba fechado para el sábado 2 de agosto de 2014 en Mosteiro Pol. Los Spirits in the night y Rockaway dispararían rock para los afortunados que se atreviesen a acudir. Asi pues, el día 1 de agosto a las seis de la mañana cogíamos el avión para Santiago de Compostela. Llegamos sin problema a parte de que dada la escasa longitud de la pista y que los pilotos no deben de ver mucho con tanta nube el aterrizaje nos volvió a poner los huevos por corbata mientras encomendabamos nuestra alma al apostol… Una vez en tierra nos dispusimos a pasar un agradable día de turismo por Santiago. Todo bien, todo perfecto, esta vez si pudimos ver el botafumeiro y paseamos arriba y abajo por la ciudad de una terracita a otra probando las estupendas viandas del país y disfrutando de un como no, día lluvioso en Galicia. Un maravilloso día de relax.

A la mañana siguiente el teléfono nos avisa de que Katy y Oscar han venido a buscarnos. Tras los abrazos y el café cogemos la carretera de los 9 puntos con destino Lugo. El viaje pasa entre anécdotas y nos acercamos hasta Mosteiro donde se va a realizar el concierto. El lugar es precioso, para un zaragozano de secano ver tanto verde es algo maravilloso aunque la humedad es tan bestia que horas después me iba a perjudicar. Normalmente cuando llegas al lugar para tocar ya esta todo montado, en este caso vemos el proceso desde cero. Mis compañeros del alma, los Spirits están viniendo desde Zaragoza en furgoneta (con dos coj…), llegan algo tullidos y arrugaos pero llegan. La prueba de sonido transcurre bien, el sonido es bueno y todo parece correcto. Nos vamos a cenar con el alcalde al bar del pueblo y una vez más la cocina gallega nos deja boquiabiertos, madre mía cuanto de bueno y cuanta cantidad de todo. La hora se empieza a atrasar y teniendo en cuenta que tocamos segundos la cosa va para largo.

Volvemos al campo da festa. Unas 500 personas disfrutan de la cena (paella, churrasco…) y el ambiente esperando el inicio del bolo. Los Rockaway abren fuego una hora más tarde de lo previsto. El público se va animando y todo va bien, tocan Telegraph road en los bises (gracias) de la que habíamos hablado en la cena y tras unos cuantos grandes clásicos terminan el concierto con Local hero.

Ya nos toca a nosotros, subimos al escenario y abrimos con Badlands, nada más empezar notamos problemas de sonido. Nos miramos con cara de incredulidad, el sonido limpio que había en la prueba  ha desaparecido, algunos instrumentos se escuchan atronadoramente, otros directamente no se oyen, el resto queda bajo la maraña. Vamos tocando las canciones mientras intentamos nivelar sobre la marcha, algunas cosas mejoran otras no, al cabo de media hora nos resignamos con impotencia a seguir adelante con lo que hay (imaginaos estar haciendo un solo de guitarra sin escuchar una sola nota de guitarra, o lo contrario darle suave y que suene tan fuerte que no oyes ni la batería). Pero eso no es lo peor, la humedad, al llegar la noche es tan exagerada que la garganta se reseca practicamente a cada frase, el esfuerzo la reseca todavía más, no recuerdo que nunca me hubiera pasado algo así, miro el setlist y tengo que cambiar canciones sobre la marcha, los temas en los que se grita más desaparecen del repertorio y son sustituidos. Tampoco puedo evitar pensar que los Spirits llevan una paliza en el cuerpo considerable y ya son las dos de la madrugada así que es cuestión de echarle coraje, es lo que hay y si una cosa sabemos hacer es tocar rock y con el cinturón bien ajustado a guitarrazo limpio y con la complicidad de un gran público el concierto va saliendo adelante recuperando por momentos el brío de otras noches.

Todo esto es lo que nosotros vivíamos desde arriba pero también hay que decir que algunos temas como Rendezvous o el mismo Dancing in the dark sonaron como cañones, verdaderamente bien y hubo grandes momentos, imagino que en el fondo soy un quejica jeje, es el perfeccionismo porque quieres dar lo mejor de ti mismo.  Llegamos al final y bajamos del escenario, la gente pide los bises y es el momento de tocar This hard land para los gallegos por petición, después viene la juerga final, el punto final llega con la sensación de haber aprobado un examen que por momentos se puso muy cuesta arriba. El público estuvo genial, aplaudiendo y cantando sin parar, bailes, risas y diversión. Hubo gente que hizo muchos kilómetros para venir y os lo agradecemos de veras, a los de Mosteiro, a los de Pol, a los de Lugo, a los gallegos en general y a los que vinisteis de fuera. Muchísimas gracias a todos, y si esta vez disfrutasteis la siguiente será mucho mejor…

Al día siguiente llegan las despedidas, la comida en la acogedora casa (mil gracias) de los Santiso y un paseo por Lugo estudiando lugares para posibles futuros bolos. Despedirnos también de la gente del Conde y una vez más a recorrer la carretera de los 9  puntos hacia el aeropuerto de Santiago. Despegamos a las diez de la noche con 19 grados de temperatura y bajamos en Barcelona a la 1 de la madrugada con 27 grados… empieza el calor, empiezan las vacaciones, mañana a la playa.

Posdata: La carretera de los 9 puntos tiene algo que ver un concierto que dio un tal Bruce hace unos años por estas tierras pero esa ya es otra historia…

 

IMG-20140803-WA0003

IMG-20140803-WA001220140803_011706

 

IMG-20140803-WA0005

IMG-20140802-WA0012

, ,